Por LeidLeidy, CEO & Fundadora de Marufit
Hay noticias que uno guarda en el pecho un rato antes de contarlas. No porque no quiera compartirlas, sino porque necesita respirarlas despacio, sentirlas bien, asegurarse de que son reales.
Esta es una de esas noticias.
El camino hasta aquí
Cuando arranqué Marufit, no tenía una oficina ni un equipo. Tenía una idea, un propósito enorme, y las ganas de demostrar que el fitness femenino podía verse, sentirse y vivirse diferente. Que una marca colombiana podía hacerlo con identidad, con calidad, con corazón.
Con el tiempo, fuimos creciendo. Pero como sabe cualquier emprendedora, crecer también duele: porque llega un punto en el que la idea ya es grande pero los recursos todavía están apretados. Ese punto lo conocí bien.
Presentarse al Fondo Emprender fue una decisión que tomé con convicción pero también con nervios. Porque no es solo llenar un formulario — es defender tu visión ante evaluadores que analizan si tu negocio realmente merece ese espaldarazo. Es mostrar que tu empresa tiene pies, tiene cabeza, y tiene para dónde crecer.
Y lo demostramos.
Este logro nos ha permitido dar pasos que antes parecían lejanos. Abrimos nuestro primer punto de venta, fortalecimos nuestra capacidad operativa, ampliamos procesos internos, generamos empleo y dimos inicio a una etapa de transformación profunda para la marca. También nos permitió avanzar en algo muy importante para nuestra historia: el rebranding de Marufit.
Porque crecer no es solo vender más. Crecer también es mirarse hacia adentro, ordenar la casa, entender quiénes somos, cómo queremos comunicarlo y hacia dónde queremos movernos.
Este proceso nos ha llevado a construir una identidad más sólida, más clara y más coherente con lo que somos hoy: una marca colombiana de ropa deportiva que une diseño, técnica, movimiento y expresión. Una marca que cree en el cuerpo como lugar de fuerza, de libertad y de identidad.
Como fundadora, este logro me toca profundamente.
Detrás de cada avance hay días de incertidumbre, decisiones difíciles, pruebas, errores, conversaciones, madrugadas, telas, muestras, números, sueños y mucha fe. Emprender no siempre se ve como en las fotos. A veces es sostener una visión cuando todavía no hay garantías. A veces es insistir cuando el camino se vuelve lento. A veces es aprender a crecer sin perder la esencia.
Por eso, recibir este respaldo del Fondo Emprender significa tanto. Porque confirma que Marufit no es solo una marca de prendas deportivas. Es una empresa con propósito, con estructura, con potencial de impacto y con una visión clara de futuro.
Gracias a este impulso, hoy podemos seguir construyendo una Marufit más fuerte: con mejores procesos, una imagen renovada, más capacidad para atender a nuestras clientas, más oportunidades de empleo y una experiencia de marca cada vez más cercana y profesional.
Este logro también pertenece a quienes han creído en nosotras desde el principio: a cada mujer que ha entrenado, bailado, competido o vivido su día a día con una prenda Marufit; a quienes nos recomiendan, nos visitan, nos escriben, nos retan a mejorar y nos recuerdan por qué empezamos.
Marufit sigue creciendo, pero no queremos crecer de cualquier manera. Queremos crecer con intención. Con identidad. Con raíces. Con movimiento.
Este es un nuevo capítulo para la marca, y apenas estamos comenzando.
Gracias por moverte con nosotras.
Gracias por hacer parte de esta forma distinta de entrenar, bailar y expresarte.
Con amor,
Leidy Marulanda
Fundadora de Marufit
Actitud hecha prendas.